11 de marzo de 2014

¡¡Lo tienen casi todo pagado!!



DE SOBREMESA
José Carlos Rosales
             

     Estamos en febrero de 2011. Concretamente el sábado 26. Quizás estarían disfrutando de una sobremesa tranquila, algunos cafés, alguna copa de Chardonnay, confidencias y desahogos, intereses comunes, y entonces se baja la guardia y se dice lo que en otras circunstancias jamás se afirmaría. Ya se sabe, el vino desata la lengua, y a Nicolás Sarkozy se le desató el ego: “En política llega un momento en que lo tienes casi todo pagado”, les confió a sus comensales, su esposa Carla Bruni y su consejero de prensa Frank Louvrier. Aunque también estaría Patrick Buisson, consejero político del entonces presidente de Francia. Patrick estaría con su grabadora minúscula, con un micrófono oculto, tal vez con una pluma Mont Blanc en la que todo quedaba registrado. Mi padre “es un enfermo del espionaje desde hace mucho tiempo”, dicen que ha dicho George Buisson, el hijo díscolo del padre poderoso, el padre espía y, por aquellas fechas, asesor omnipotente del poderoso Sarkozy. Estaban en Lanterne, cerca de Versalles, en una de las residencias de las que dispone la presidencia de la República francesa: “Nosotros tenemos una casa en alquiler y tres residencias oficiales”, añadió satisfecho el antiguo presidente, un político que aspira a regresar, todos los políticos quisieran regresar: ¿cómo no van a querer regresar si lo tienen casi todo pagado?
      Cada día hablamos de la privacidad vulnerada, de que todos podemos saber casi todo de cualquiera, nuestras vidas son las líneas que dejamos en la web, las fotos y conversaciones y paseos que cientos o miles de cámaras y grabadoras registran de nuestro paso por museos y bancos y oficinas. Y a veces nos quejamos, aunque también nos encanta husmear en la vida de los otros, sobre todo si son poderosos, si deciden en nuestro nombre, si viven de nuestro dinero: no podemos derrocarlos, pero sí podemos conocer sus miserias, su infamia, su vacío. Y ahora le ha tocado a Sarkozy; alguien que, como puntualizó su esposa, vivía de prestado: “pero es porque yo te mantengo. […] ¡Y yo que pensaba que me casaba con un tipo con un buen sueldo! Bah!”
      Ah, los políticos y sus sobremesas, sus ridículos hombres de confianza y sus bajas traiciones, sus celos y rabietas… Tanta energía y esfuerzo tan mal empleados: mientras ellos se graban los unos a los otros, nosotros pagamos de nuestro bolsillo las pilas de sus grabadoras: sus pilas, y sus trajes, y sus desinhibidas sobremesas.


6 de marzo de 2014

Los cínicos se volverán miopes.



NADIE QUIERE SABER 
José Carlos Rosales

El pasado 19 de noviembre la Audiencia Nacional puso en busca y captura al expresidente chino Jiang Zemin. Era la consecuencia lógica de la denuncia que en 2006 presentó la Fundación Casa del Tíbet; allí se recogían documentadas referencias  a las acciones del Gobierno chino para “eliminar la idiosincrasia y existencia del país tibetano”. En otras palabras: se denunciaba un genocidio. Inmediatamente el Comité de Apoyo al Tibet hizo pública su honda satisfacción, y no sólo por la protección ofrecida a las víctimas tibetanas, sino también por “la salud del sistema judicial español”. Pero la alegría dura poco en la casa del perseguido: el 20 de noviembre el gobierno chino expresaba su “gran malestar” y su “franca oposición” a la acción judicial española y lanzaba una velada amenaza: “Esperamos que España no haga nada que dañe nuestras relaciones”. Y Zhu Weiqun, presidente del comité chino de asuntos étnicos, se refería al poder judicial español con una expresión desafiante: “Que vayan adelante si se atreven”.
La reacción de Rajoy no se hizo esperar y, con celeridad inaudita, puso en marcha una reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial con el único afán de que el principio de justicia universal quedara desactivado. Así que los dirigentes chinos podrán continuar en el Tíbet con su política de extermino. Así es y así será: el gobierno chino seguirá adelante con todas sus políticas, esas que, según José Luis Centella (diputado de IU) “hacen a China, al Partido Comunista y a su Gobierno ocupar un papel fundamental en la lucha por los derechos sociales de su ciudadanía” (carta al 18 Congreso del Partido Comunista de China, noviembre de 2012). La política es así: la de unos y la de otros. Cinismo y miopía. Fraude moral y oportunismo cobarde. Lo que no acabo de entender es cómo, en una intervención parlamentaria reciente (12/II/2014), Gaspar Llamazares (también diputado de IU) incluyó el genocidio del pueblo tibetano entre las causas humanitarias que quedarán desatendidas ante el nuevo atropello del PP. ¿Acaso ignora con quién comparte escaño? ¿Acaso desconoce lo que piensa Willy Meyer, eurodiputado de IU, cuando afirmó (6/VI/2013) que “la UE no puede permitirse tratar de dar lecciones a China”? Y parece que los dirigentes chinos tampoco están muy bien informados ¿O acaso Jiang Zemin no sabe que probablemente el gobierno español le concedería enseguida un indulto? ¿Acaso nadie sabe nada?


(Procedencia de la imagen: Diario La Vanguardia, 10 de febrero de 2014)